16 de junio de 2011

ESTRUCTURA MICROSCÓPICA DE LOS HUESOS


Hueso compacto
El hueso compacto contiene numerosas unidades cilíndricas llamadas osteonas o sistemas haversianos. Las células óseas vivas de estas unidades están pegadas entre sí para constituir el armazón estructural del hueso compacto. La estructura única de la osteona permite la llegada de nutrientes y la eliminación de los productos de desecho de las células óseas.
Cuatro tipo de estructuras forman cada osteona: laminillas, lagunas, canalículos y el conducto haversiano.
- Laminillas: láminas concéntricas y cilíndricas de matriz calcificada.
- Lagunas: Pequeños espacios que contienen tejido líquido en los que las células yacen aprisionadas entre las capas duras de las laminillas.
- Canalículos: Minúsculos canales que se extienden desde las lagunas en todas direcciones, conectándose unos con otros y con un largo canal denominado conducto haversiano.
- Conducto haversiano: Se extiende longitudinalmente a través del centro de cada sistema haversiano; contiene vasos sanguíneos, linfáticos y nervios, y los nutrientes y el oxígeno se mueven a través de los canalículos hasta las lagunas y las células óseas.
Los conductos haversianos que recorren longitudinalmente el hueso están conectados entre sí por otros canales transversales denominados canales de Volkmann. Estos últimos contienen nervios y vasos que transportan sangre y linfa desde la superficie exterior del hueso hasta las osteonas.




Hueso esponjoso
No hay osteonas en el tejido esponjoso. Por el contrario, consta de unas delgadas espículas denominadas trabéculas, donde ahora se encuentran las células óseas. Los nutrientes se aportan y los productos de desecho se eliminan gracias a los pequeños canalículos que se extienden por la superficie de las espículas.

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